74 km. mas al sur de Chateaubriant se encuentra Nantes, el viaje discurrió a medias entre
carretera nacional y luego autopista hasta la mismas rondas de
circunvalación de la ciudad. Por esta autopista la velocidad máxima era
de 110 km/h. no sé por que, pero era una velocidad muy cómoda y en
ningún momento sentí la necesidad de superarla. Ya a la entrada de
Nantes el tráfico se hizo bastante denso.
La estatua a mis espaldas es del General De Gaulle.
Nantes en principio parecía una ciudad del estilo de Madrid o Barcelona
pero con bastante menos ajetreo, nos dimos un paseo por el centro
básicamente, ya que la lluvia se habia olvidado de nosotros ya
definitivamente.
La ciudad parecía un poco vacía, aunque habia bastantes turistas y los
"franceses" abundaban de origen extranjero. Los negocios así mismo
también estaban un poco muertos.
Unas bonitas galerías comerciales.
Terrible ...
Y mientras doña Isabel wave her hand...
El tranvía circulaba por las calles por zonas que no estaban muy
claramente delimitadas y que parecían peatonales, uno nunca estaba
seguro de si se le vendria encima y desde donde, bueno, supongo que
habría que hacerse a ello...
Está claro que esto es la catedral en su interior hay tumbas muy
ostentosas de personas no menos importantes, que no os voy a mostrar
para no aburriros.
Continuamente monumentos a soldados que engrandecieron el imperio en multiples lugares del mundo.
Por supuesto aquí tambien tienen castillo ...
Desde Nantes ya tiramos de nuevo a Saint Nazaire a tomar el ferry que
nos devolvería a casa. A la entrada del puerto me equivoqué en la salida
de una glorieta y dimos unas cuantas vueltas hasta que encontramos el
camino correcto.
Una vez en las oficinas del puerto había
bastante cola de gente, unos iban y otros volvían para España, algunos
ya nos los habíamos encontrado a la ida. Hecho el papeleo y ya con los
vehículos a la cola hasta que nos indicaran que podiamos entrar al
barco, la espera se alargó por una hora mas ya que al parecer había
muchos camiones y contenedores que embarcar. De todas formas el barco en
el mar ya recuperó esa hora de demora en la partida y llegamos
felizmente a Gijón sobre el horario previsto.
Por cierto en el
Puerto de Gijón había bastante despliegue de Guadia Civil con perros y
armamento a punto en cumplimiento del deber, a algún motero y a unos de
estos que iban en "triciclo" extranjeros, los pararon para "leerles la
cartilla" y revisarles los pañales ...
Con esto concluimos este
viaje de cuatro dias, gracias a Dios lo disfrutamos sin problemas (bajo
la lluvia también se pasa bien) y quedamos con las ganas de volver a
rodar por nuevas rutas del hermoso pais vecino. Esperemos que el devenir
de la vida nos permita que sea mas pronto que tarde.
Os dejo este vínculo por si a alguien le interesa ver alguna foto mas que no fueron publicadas.
Fotos (algunas no publicadas)